“La inflación come el poder adquisitivo de todos los trabajadores, pero golpea mucho más a los sectores de la economía popular y quienes cobran salarios de indigencia. Si hablamos de una canasta básica de 140 mil pesos la gran mayoría no llegamos a cubrir eso porque no hay políticas reales”, describe la referente de CTA Romina Canchi.
Crecen las ferias y los trueques por la crisis económica
Este trinomio de problemas estructurales que los gobernantes de turno no han sabido subsanar empuja a la población a emplear técnicas de comercio que, sin ser mal vistas, remiten al crack económico de los años 2000. Por ejemplo compras de alimentos fraccionados o por unidad, pagos mínimos de tarjetas, recurrir a financiamientos bancarios con tasas variables, trueque de objetos por mercancías, ofrecer servicios a cambio de alimentos, venta callejera, entre otros.
Un vecino sampedreño describió con detalle la situación en su región, con aumento de comensales en los comedores y merenderos, no tan solo de niños también adultos mayores, incluso la trágica postal de ver familias revolviendo la basura de la feria frutihortícola en búsqueda de alimento.
Hambre y abandono, los serios problemas que atraviesa San Pedro
Sobre el bajo promedio de entrega de viviendas (452 promedio por año) las expectativas son muy bajas, ya sea por la irresponsabilidad de Nación en el envío de fondos o problemas de la administración local, de las 50.000 familias que en 2015 estaban esperando el visto bueno del IVUJ, poco más de 3.000 vieron su sueño realizado, el resto sigue en lista de espera, se rindió o debió recurrir a otro tipo de mecanismo para obtener su casa.
Aunque el gobernador se ufana sobre los bajos niveles de desocupación (5,6%) que informan los organismos de estadísticas, poco habla de los asalariados precarizados, especialmente en el ámbito estatal, cuya caída del poder adquisitivo roza el 120% en siete años. Tampoco menciona el aumento exponencial del trabajo informal, que según el último informe del Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular alcanzó a 126.324 casi 20% más que el año anterior y prácticamente duplicando la cantidad de empleados en el ámbito privado (63.500 registrados en SIPA).
Los gremios no alineados con el gobierno también lo perciben y temen la profundización del escenario. En simultáneo intentan convencer a los funcionarios que las mesas paritarias vigentes no tendrán utilidad si primero no se recompone los años de precarización salarial que arrastran, una verdadera epopeya tomando en cuenta la tendencia de los ministros a cerrar las negociaciones unilateralmente.
“No solo han crecido las ferias y los trueques, también el nivel de endeudamiento de la clase trabajadora, muchos estatales precarizados solicitan un préstamo para pagar otro, incluso llegan a vender sus pertenencias porque no tienen para cubrir su canasta básica”, explica Canchi sobre el fenómeno del asalariado pobre.
Con más de 92.000 empleados el Estado jujeño es uno de los más numerosos y por lo tanto más costosos de sostener a nivel país, pero la deuda pública ha crecido mucho más debido a la toma de créditos, la mayoría en dólares, enfocada en proyectos productivos que no han rendido al nivel esperado. Para equilibrar la balanza financiera desde Casa de Gobierno llevan siete años ajustando salarios a la baja, sin entender que trabajadores con bolsillos llenos resuAJUltan esenciales para reactivar el flujo comercial, a la postre también se refleja en menor morosidad y mayor recaudación.
Esta canasta escolar es imposible, se habla de reciclar, hacer trueque u otras alternativas. Todo esto es producto de las malas decisiones tomadas para seguir como estamos. Mientras tanto hay un discurso falaz, sobre un Jujuy en paz, unidad, trabajo Esta canasta escolar es imposible, se habla de reciclar, hacer trueque u otras alternativas. Todo esto es producto de las malas decisiones tomadas para seguir como estamos. Mientras tanto hay un discurso falaz, sobre un Jujuy en paz, unidad, trabajo