Con personalidad, gambeta y mucha pasión, Nicole demostró que el talento y las ganas no entienden de edades. Su conquista fue mucho más que un gol: representó el esfuerzo, la valentía y el sueño de seguir creciendo dentro del deporte.
Desde la institución destacaron la emoción que genera ver el desarrollo de las jugadoras en las divisiones formativas, acompañando cada paso y cada logro de las más pequeñas.
El primer gol de Nicole Troche quedará como un recuerdo especial en su corta pero prometedora carrera futbolística, abriendo el camino para muchos desafíos más.
Con solo 11 años, la joven jugadora ya empezó a escribir su propia historia en el fútbol femenino, demostrando que los sueños se construyen con pasión y esfuerzo.