La familia Trejo junto a referentes de otras comunidades indígenas que los apoyan llegaron hasta la capital jujeña para reclamar por sus tierras. Tras la denuncia de una supuesta dueña que jamás mostró un papel que acreditando la titularidad, la Fuerza pública procedió a expulsarlos del lugar en disputa. Llevan casi dos semanas en la calle esperando que alguna autoridad se apiade e intervenga en favor de las cinco familias damnificadas.