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De la mesa chica de Macri a los brazos de Alberto: las razones del giro de Gerardo Morales

El gobernador de Jujuy no duda en alinearse con el nuevo presidente, a pesar de haber sido uno de los dirigentes de Cambiemos más identificados con Mauricio Macri; tiene numerosos motivos, pero hay 7 que se pueden enumerar, todos relacionados con la falta de autonomía financiera de la provincia.

  • El gobernador Gerardo Morales se muestra cada día más alineado con el presidente Alberto Fernández.
  • Morales fue clave para que avance la primera ley que impulsó la gestión Fernández.
  • El presidente devolvió gentilezas y le envió señales de buena predisposición.

Los tiempos en los que Gerardo Morales reconocía en Mauricio Macri “un jujeño más” y anticipaba situaciones catastróficas en caso de que Alberto Fernández se convirtiera en presidente quedaron atrás.

Con el cierre de los comicios del 27 de octubre de 2019, en Casa de Gobierno comenzaron un operativo, a veces sutil y a veces burdo, para alinearse políticamente con el nuevo presidente de la nación.

Hasta esta semana, los intentos habían sido esquivos. El día que Morales requirió una reunión con Alberto Fernández y fue recibido por Máximo Kirchner, el susto en el radicalismo jujeño se agigantaba.

Esta semana, sin embargo, hubo alivio.

El gobernador, insistente, logró encontrarse con el presidente, siendo protagonista de una reunión que congregó a los tres mandatarios de extracción radical en el país.

Luego fue, junto a Sergio Uñac de San Juan, vocero para anunciar la suspensión del consenso fiscal que había diseñado la gestión Macri para desahogar de presión tributaria al sector privado y que Fernández decidió descartar.

Finalmente, fue el operador político fundamental para flexibilizar la postura intransigente de los legisladores de Juntos por el Cambio, que se negaban a dar quórum para posibilitar el avance de la ley de solidaridad y reactivación productiva, primera medida de Fernández para enfrentar la crisis económica del país.

Morales salió rápidamente a declarar a través de twitter y en los principales medios de comunicación del país que su propio bloque estaba teniendo una actitud “antidemocrática” y destrabó la situación.

Tantos gestos finalmente fueron correspondidos por el presidente.

A través de la misma red social, hubo devolución de gentilezas. Pero una afirmación de mucho más peso específico tuvo lugar durante la tarde del miércoles 18 de diciembre.

Alberto Fernández on Twitter

Durante su participación en la cena de la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA), que reúne a los empresarios más importantes del país, Fernández mencionó la posibilidad de visitar Jujuy para promover el desarrollo de una fábrica de baterías de litio. Lo hizo en su fan de persuadir a los dueños del poder económico en el país de que hay oportunidades de desarrollo en todo el país.

La postura del presidente en los momentos marcados fue celebrada por todo el oficialismo en Jujuy.

Morales tiene motivos para justificar sus intentos infructuosos por construir una relación con Alberto Fernández.

Su gestión, en cuatro años, no pudo equilibrar las cuentas. Pese a la permanente asistencia financiera de la gestión Macri, Jujuy es uno de los tres distritos del país que continúa teniendo déficit fiscal. El bache financiero es mayor durante cada presupuesto.

La ineficiencia de su gobierno a lo hora de administrar los recursos provinciales es hoy un capítulo aparte que para el gobernador puede esperar: lo urgente es garantizarse un nuevo vínculo con la Casa Rosada que le dé margen para seguir financiando su deficitaria gestión.

Las razones dan vueltas en la falta de autonomía financiera: 7 situaciones puntuales puede enumerarse.

  1. DÉFICIT FISCAL. En el presupuesto 2.020 será de 3.400 millones de pesos. (Total de recursos: 81.581.984.295; total de erogaciones: 84.994.696.209).
  2. PARQUE SOLAR CAUCHARI. El proyecto insignia del gobierno provincial debería, por contrato, estar vendiendo energía desde mayo de 2018. Errores de planificación hicieron que la planta todavía no esté en funcionamiento. Cammesa, la mayorista que comprará la energía producida en la puna jujeña, tuvo no planteó reparos mientras el directorio respondió a la gestión Macri. Con Alberto Fernández habrá directores nuevos.
  3. DEUDA EXTERNA. La gestión Morales tuvo como característica durante los primeros cuatro años la toma de deuda en moneda extranjera. Lo justificó al plantear el desarrollo de proyectos productivos. Muchos de ellos sin embargo, no generarán renta, como el caso de GIRSU y las cámaras de seguridad.
  4. DEUDA CON EL ESTADO NACIONAL. Significa el 20% de los recursos de la provincia. Habrá vencimientos en 2020. Antes de abandonar el poder, la gestión Macri condonó la deuda que sostenían las provincias por los “salvavidas financieros” aportados a lo largo de la gestión.
  5. INDUSTRIALIZACIÓN DEL LITIO. El presidente mencionó el proyecto durante un encuentro con empresarios, lo que habla de un intercambio entre los dirigentes sobre el tema. Morales, sin embargo, ya puso la piedra basal de la fábrica y en teoría debería estar construyéndose con el aporte de un grupo inversor italiano, al que la provincia le transfirió un millón y medio de dólares. Con Fernández, Morales intenta concretar la construcción de la fábrica de baterías.
  6. MILAGRO SALA. Es una variable en la relación. Fernández dijo públicamente, aún después de haber sido electo presidente, que consideraba injusta la detención de la dirigente. Morales dijo que ese era su límite. Desde la llegada del nuevo mandatario nacional, la justicia se ha mostrado “flexible” con el tratamiento de las prisiones preventivas. Esta semana, la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Clara Falcone, debió renunciar a la conducción del cuerpo tras afirmar que “no iba a permitir” que liberen a la dirigente.
  7. ESTABILIDAD. Jujuy tiene un pasado reciente de inestabilidad institucional. Aunque Morales ha sabido construir y consolidar poder, sabe que se trata de un fenómeno que, según el contexto, es efímero. La última elección le demostró una legitimidad con límites al gobernador: sin adversarios de peso, sólo obtuvo el 43% de los votos. La asistencia económica de Fernández puede ser su sostén o su talón de Aquiles.

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