Más de tres años atrás, formó parte de las disertantes que visitaron la Legislatura en el afán de construir la mejor herramienta legal posible, teniendo en cuenta que por ese entonces se habían registrado cinco asesinatos de mujeres en 45 días, entre ellas Iara Rueda cuyo nombre fue elegido para bautizar la normativa N°6.186.
Esbozar un supuesto reconocimiento de derechos no implica que la sociedad en su estructura lo absorba Esbozar un supuesto reconocimiento de derechos no implica que la sociedad en su estructura lo absorba
“Somos una de las pocas provincias que tristemente tenemos una ley de estas características… Muchos de los colectivos de mujeres nos presentamos en la Legislatura con la esperanza que realmente trajera una modificación de la realidad de todas nosotras, pero no ha sido así. Seguimos sufriendo este flagelo, este gobierno adeuda muchas cosas, pero en especial respecto a las mujeres”, describió sobre la participación masiva de los colectivos feministas, especialistas en derecho con orientación en género, organizaciones civiles, entre otras.
Si bien una vez sancionada la herramienta fue celebrada como una nueva conquista fundamental, su reglamentación sería dilatada inexplicablemente por meses, antes de entrar en vigencia plena. En el medio sería creado el Consejo Provincial de la Mujer e Igualdad de Género, organismo a cargo de la correcta ejecución de la ley, aunque su labor ha sido continuamente objeto de críticas entre la población objetivo debido a su limitada capacidad de intervención.
El patriarcado atraviesa hombres y mujeres, tenés en el Concejo Provincial de la Mujer a personas obsecuentes con las decisiones del gobernador, siquiera formadas para cumplir su labor El patriarcado atraviesa hombres y mujeres, tenés en el Concejo Provincial de la Mujer a personas obsecuentes con las decisiones del gobernador, siquiera formadas para cumplir su labor
Para Romero varios estamentos del Estado se encuentran en falta, incluso señala que la ley Micaela (obliga a los integrantes de los tres poderes a capacitarse en género) no ha sido asimilada, al punto que “ las mujeres que denuncian episodios de violencia en las comisarías continúan siendo ignoradas ”.
“Hay legisladores que se han puesto de acuerdo para ejercer violencia en los mismos claustros de la Legislatura expulsando a diputadas, como Alejandra Cejas y Débora Juárez, esto pone en el tapete la necesidad de una transformación de las políticas de género reales empezando desde el gobernador hacia abajo”, afirmó al tiempo que aseguraba como el gobierno sostiene una lógica perversa, habiendo sancionado una ley para acallar reclamos pero sin intenciones de hacerla cumplir.