Preocupación por el incremento de la pobreza infantil
Según datos de la Universidad Católica Argentina, la pobreza estructural de niños en el país asciende al 41,2%, lo que representa 4,7 millones de menores, número que crece año a año. Barrios de pie y Asamblea Trabajo y Dignidad pusieron de manifiesto la grave situación en Jujuy e insistieron con la declaración de la emergencia alimentaria.
Un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que durante el 2018 el porcentaje de niños viviendo bajo pobreza estructural en el país ascendió al 41,2%.
El alarmante porcentaje representa 4,7 millones de menores de 17 años cuyos tutores no tienen ingresos suficientes para vivir, están mal alimentados, duermen en casas sin agua potable o cloacas, tienen problemas para acceder a la educación y escaso nivel de atención sanitaria.
El Observatorio de la Deuda Social de la UCA advierte que la situación, lejos de mejorar en los últimos años, se agravó: es que en el 2017 el porcentaje de menores bajo pobreza estructural era del 37,1%.
En diálogo con JujuyalMomento, Miguel Ramos, miembro de la Asamblea Trabajo y Dignidad (ATD), se refirió a la situación de los niños en la provincia cuyas familias no solo tienen ingresos insuficientes sino que además no están cubiertos por más de un derecho básico.
En reiteradas ocasiones las organizaciones sociales señalaron la falta de políticas del gobierno para enfrentar la pobreza y denunciaron que en los espacios que sostienen para trabajar ellas mismas en su erradicación, no reciben el apoyo solicitado.
Para hacer frente a los alarmantes números expuestos por la UCA y dado que uno de los derechos vulnerados que indican es el del acceso a la educación, desde el ATD trabajan fuertemente ese aspecto en tres centros culturales y 24 espacios de clases de apoyo en Alto Comedero, uno de los barrios más populosos de la provincia. Además, en pos de una vida más digna, sostienen 55 meriendas solidarias, un jardín maternal, escuelitas de fútbol y la Escuela Artística “Niños Pájaros”, donde los niños tienen acceso al arte, derecho que para Ramos es imprescindible.
Por su parte, José Chocobar, referente de Barrios de Pie Jujuy, dijo que “el hambre y la pobreza tienen cara de niño y abuelo, que son los sectores más golpeados”.
Como uno de los puntos señalados por el informe de la UCA en la vulneración de derechos de los menores es el del acceso a una buena alimentación, Chocobar enfatizó en la importancia de que el gobierno acceda a dar lugar a los que viene demandando desde el 2016: la declaración de la emergencia alimentaria.
Sobre esto dijo que sería importante primero empezar con un relevamiento que dé cuenta del número real porque “los números parecen alarmantes, pero generalmente son diferidos, vienen atrasados a lo que es la realidad”.
Luego señaló otra de las deudas de la actual gestión: una provisión adecuada de alimentos a los lugares en los que se brinda una merienda o almuerzo a los que menos tienen.
“Nosotros con los recursos de Desarrollo Humano de la provincia podemos dar una o dos veces a la semana como mucho la merienda”, lamentó.
Las organizaciones sociales ven con preocupación el incremento de la pobreza estructural en los niños que, como señala la UCA, lejos de erradicarse, se agrava con el paso de los años.

