La secretaria general de APOC, Susana Ustarez, trazó un duro diagnóstico sobre la situación institucional y financiera de la provincia, con fuertes cuestionamientos al manejo de los recursos públicos, el endeudamiento y el funcionamiento del Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ).
Crisis estructural: cuestionan la deuda, el manejo de fondos y el deterioro del ISJ
La secretaria general de APOC advirtió sobre la falta de transparencia en el manejo de fondos públicos, criticó el endeudamiento provincial y puso en duda la calidad del servicio del Instituto de Seguros de Jujuy frente a su millonario déficit.
En primer lugar, se refirió a los cambios introducidos tras la reforma constitucional, particularmente la eliminación del Tribunal de Cuentas y la creación de la Auditoría General. Si bien señaló que cualquier modelo puede funcionar, advirtió que en la práctica faltan tres elementos clave: voluntad política, capacidad técnica y recursos. “Ninguna de las tres cosas está presente”, afirmó.
Ustarez también apuntó contra la falta de transparencia en la administración pública y remarcó que el Estado tiene la obligación de rendir cuentas. “Quien administra fondos públicos administra recursos ajenos y debe informar. Eso no está internalizado en la clase política”, sostuvo.
En relación al endeudamiento provincial, cuestionó el destino de los créditos internacionales y dudó de su impacto real en el desarrollo. Si bien reconoció que el endeudamiento no es negativo en sí mismo, advirtió que se vuelve problemático cuando se toma en condiciones desfavorables o se destina a proyectos que no generan beneficios concretos. “No vemos resultados en materia energética, desarrollo ni salarios. Al contrario, los trabajadores terminan siendo la variable de ajuste”, señaló.
En ese sentido, también puso en duda los anuncios oficiales sobre superávit fiscal y consideró que pudo haber existido una “construcción contable” que no reflejaba la realidad. “Hoy se reconoce que no hay superávit y no se explica qué pasó con esos recursos”, indicó.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la situación del ISJ. Ustarez remarcó la necesidad de transparentar los números para entender el origen del déficit y cuestionó la falta de información pública sobre ingresos, gastos y convenios. “No hay datos claros que permitan hacer un diagnóstico serio”, expresó.
Además, planteó que la obra social debería tener mayor participación de los trabajadores en su conducción, ya que son quienes financian el sistema. Sin embargo, explicó que el Estado mantiene el control mayoritario en el directorio.
Finalmente, puso en duda que pueda hablarse de un servicio de excelencia en un contexto de déficit millonario y describió un deterioro en las prestaciones. “Hoy hay más costos para los afiliados, menos cobertura y muchos terminan recurriendo al sistema público porque no pueden sostener la obra social”, concluyó.

