A la medida de fuerza se sumó el gremio de ADEP, que nuclea a docentes de nivel inicial y primario.
Ambos sindicatos tomaron la decisión luego de una asamblea de afiliados donde la mayoría decidió mostrarse en rechazo de lo que fue la oferta salarial del gobierno. Cabe señalar que el malestar del sector docente es generalizado teniendo en cuenta que reiteradas oportunidades han marcado que tienen uno de los peores sueldos del país.
Ante esta situación, el gobierno decidió dictar conciliación obligatoria para tratar de frenar la protesta.
"Se dictó conciliación obligatoria cuyos efectos legales conformes a la ley 14.786 se deben abstener de iniciar medidas de acción directa. Habrá de 15 a 20 días hábiles para ventilar la problemática que afecta al sector”, expresó en declaraciones a medios locales el director del Ministerio de Trabajo de la provincia, Carlos Coronel.
Restará saber si habrá acatamiento a la determinación gubernamental por parte del sector gremial y el inicio de clases sigue siendo una incertidumbre. Dependerá de cada docente el acudir a las aulas o protestar.