La pobreza, la crisis y la falta de oportunidades hace que, a fin de mes, cada vez más personas acudan buscando asistencia en comedores y merenderos; familias enteras de adultos, niños, jóvenes y adultos mayores concurren intentando encontrar contención y ayuda en estas instituciones que, en muchos casos, no tienen asistencia del gobierno.
Quienes no tienen un ingreso monetario apelan a las ferias de trueque e intercambio, lugares donde impera otro tipo de economía y los alimentos se intercambian por ropa, insumos, trabajo o servicios de todo tipo.
Ya no es raro que en mercados, almacenes y ferias, los clientes compren una unidad de verduras o frutas; todo es parte del mismo esquema de crisis: los hábitos de consumo, la alimentación misma cambia por la imposibilidad de acceder a la misma cantidad de alimentos que se conseguía, con el mismo salario, hace algunos meses.
También los comerciantes son afectados por la situación: tienen que buscar otros proveedores, productos distintos, tal vez de menor calidad y en menor cantidad, para poder venderlos. Además acusan una preocupante reducción de las ventas en almacenes en las últimas semanas.
Y volvió el “suelto”; azúcar, harina, arroz, sal… todo lo que se pueda comprar por menos cantidad y, por supuesto, menor precio.
Empobrecimiento constante
Ante ello, nuestro medio decidió encuestar a los jujeños quienes respondieron lo siguiente:
- “Uno no puede acomodarse más de lo que lo hace con los precios que continúan subiendo. Tenemos que seguir aguantando la inflación. Los jubilados tenemos el salario más bajo”.
- “Hay aumento en todo: mercadería, medicamentos, alimentos…”
- “Todo está caro, no se puede comparar nada. Con el dinero que tenés antes podías comprar algo, pero ahora ya no. A veces comprás la mitad o la ¼ parte. Aumentó la carne y la mercadería, y los impuestos están por las nubes”.
- “Con los médicos cada vez está peor; antes el PAMI te atendía pero ahora tenés que pagar. Los jubilados no llegamos a fin de mes con lo que cobramos”.
- “El trabajador tiene que ganar tres kilos de carne por día para que su familia coma bien. Ahora está complicado”.
- “En la universidad aumentaron el precio de las cuotas, el dinero no te alcanza para nada”.
- “Se sufre, no alcanza el sueldo, se pierde poder adquisitivo sobre todo en los remedios. Hay que ajustar algunas cosas, sacarnos algunos gustos”.
Jujeños cada vez más empobrecidos por la suba de alimentos y medicamentos