Zona Franca: A poco de iniciada, la obra se vino abajo
La ejecución del proyecto demandaría una inversión de $460.000.000 en un plazo de 12 meses. En un predio de 54 hectáreas, se ubicaría, en una primera etapa, 68 parcelas de 5.000 m2 cada una de ellas, a efectos de destinarlas a la radicación de empresas e industrias. Accesos al predio, controles de ingreso y egreso, pavimentación de avenida principal, casilla y báscula para camiones, edificios para oficinas aduaneras y administrativas, depósito para mercadería, playones de estacionamiento, servicios de agua, luz, gas, fibra óptica y tratamiento de residuos cloacales; redes de incendio, cercado perimetral y arbolado. También se preveían áreas para zona aduanera primaria y zona aduanera mayorista.
Durante años se trató de un anhelo comercial e industrial perdido entre anuncios. Las respectivas zonas parecían abandonadas sin mayor movimiento ni la creación de infraestructura para albergar a las empresas y, sin embargo, el gobierno se vanagloriaba de la iniciativa con fines políticos.
Demoras en la ejecución en Perico y conflictos de relaciones humanas en La Quiaca estaban a la orden del día.
En agosto de 2019, el gobierno nacional autorizó la construcción, explotación y administración de las Zonas Francas de La Quiaca y Perico, en la provincia de Jujuy. En octubre de ese mismo año, el ex ministro Juan Carlos Abud Robles afirmaba confiado que diez meses serían suficientes para su finalización. Ni cerca.
Recién a mediados de 2021, el gobernador de la provincia puso en marcha las obras de infraestructura destinada a la zona franca de Perico, reiterando que “se encamina a constituirse en un nuevo polo de desarrollo comercial, económico y social para todos los jujeños y la región”.
Recientemente se informaba de un avance del 40 % en la construcción pero el anuncio oficial se vino abajo producto del temporal de viento que se registró este fin de semana.
La estructura de un galpón destinado a albergar mercadería secuestrada terminó colapsando, lo que significa un nuevo contratiempo que deja al descubierto la fiebre anuncialista y las fallidas predicciones oficiales.
En las últimas horas se pudo ver un importante movimiento de gente en la zona abocada volver a poner de pie la estructura pero lo que queda claro es que las demoras seguirán siendo una constante.