La Asamblea General de la ONU proclamó en su resolución 68/237 los años 2015-2014, como el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, con el propósito de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos sociales, culturales, civiles, económicos y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad.
Desde hace más de 500 años que hombres y mujeres de origen africano habitan el territorio que hoy es la Argentina. Durante el siglo XIX se quiso constituir como una nación blanca y homogénea creando el mito de la desaparición de la población afrodescendiente producto de las guerras y la fiebre amarilla. Pero las y los hijos de los esclavos y de las diversas migraciones que comenzaron a partir de 1920 están en las calles, en los pueblos, en las ciudades del país y son hoy las mujeres organizadas quienes alzan la voz para erradicar las violencias raciales que perviven desde la época de la colonia, y visibilizar y combatir las desigualdades étnicas, económicas y sociales, que se agrandan y se expanden sobre las mujeres afrodescendientes.