A pesar de haber conseguido todos los materiales con un enorme esfuerzo, la construcción de un techado para el polideportivo de los 641 alumnos lleva dos años paralizada debido a un insólito error de cálculo por parte de los arquitectos del Ministerio de Educación.
La cooperadora escolar denunció la desidia oficial ante una obra fundamental para los estudiantes, quienes deben realizar educación física a la intemperie soportando las duras condiciones climáticas de la zona fronteriza.
El conflicto se desató cuando los ingenieros y arquitectos provinciales aprobaron planos con zapatas sobredimensionadas (de 1,50 x 1,20 metros), lo que provocó la destrucción parcial del piso de la cancha ya existente y obligó a frenar los trabajos de manera indefinida. Pese a las promesas de las autoridades y los reclamos formalizados ante la cartera educativa y la gobernación, las soluciones brillan por su ausencia.
"La verdad que dos años que estamos paralizados. El Ministerio de Educación no hizo los planos dando la autorización [...] Hicieron mal los cálculos y nadie se hace cargo", señaló Cornelio Tintilay, referente de la cooperadora al dialogar con Radio 2.
Además, advirtieron que el paso del tiempo y las inclemencias del clima están arruinando los valiosos insumos adquiridos con tanto sacrificio, como los hierros, el cemento y las chapas galvanizadas.
Un jardín de infantes afectado y denuncias contra funcionarios
La problemática no se limita al polideportivo. Desde la cooperadora también expusieron una situación similar en un jardín de infantes local, donde la comunidad había montado un techo que luego fue desmantelado de manera abrupta por orden del representante ministerial, el ingeniero Narváez, bajo el argumento de una supuesta falta de autorizaciones.
"El señor Narváez nunca arregla las escuelas. Él pasa el sueldo nada más", sentenció Tintilay al cuestionar la burocracia y la falta de predisposición oficial que deja constantemente a los niños a la intemperie.