Así lo denunció Yuliana Morales, embajadora departamental de Humahuaca por el año 2025, quien expuso la frustración de haber ganado con un proyecto socioeducativo avalado por su institución y no recibir ningún tipo de respuesta ni acompañamiento por parte de la organización para concretarlo.
El proyecto, elaborado junto a la dirección y la comunidad del Colegio Secundario N° 25 de Humahuaca, apuntaba a brindar talleres de educación emocional y contención para los adolescentes del departamento, una región profundamente golpeada por problemáticas complejas como el suicidio.
"La idea principal era brindar esta información y también un espacio para que los chicos puedan expresarse y saber que no están solos. Uno como adolescente a veces ve que es como si fuese el fin del mundo", relató la joven al dialogar con Radio 2.
La propuesta no demandaba presupuestos desmedidos, sino la presencia de personal idóneo, material de difusión y logística básica para trasladarse a las zonas aledañas. Sin embargo, tras la coronación, el proyecto quedó archivado.
Silencio institucional y sensación de "careteada"
Según explicó la ex representante, al intentar comunicarse con los responsables del Ente Autárquico Permanente y otros organismos para poner en marcha la iniciativa, se encontró con un silencio absoluto. La falta de canales de diálogo y de una reglamentación clara sobre el destino de los trabajos dejó en evidencia una falencia estructural en la organización.
"Intenté comunicarme con personas del ente para ver cómo podíamos empezar con el proyecto... No recibí respuestas. Considero yo que si se hace una instancia donde con anticipación te piden un proyecto escrito, en PDF y un video, tiene que haber después una reglamentación o algo que diga cómo se debe llevar a cabo", cuestionó la joven advirtiendo además sobre la centralización y la falta de visibilidad que sufren las realidades de la Quebrada y la Puna.
Pese al desaliento institucional, la joven logró gestionar de manera particular charlas en dos establecimientos educativos, constatando la imperiosa necesidad que tienen los estudiantes de contar con estos espacios de escucha y contención.