Luego de que se diera a conocer la propuesta del Ejecutivo de otorgar un aumento escalonado que ronda el 6% en tres tramos, las críticas no tardaron en llegar desde las distintas seccionales gremiales, exigiendo una recomposición real que empate con el costo de vida.
Rechazo categórico de ATE
En diálogo con Radio 2, Matías Brizuela, referente de ATE San Pedro, desestimó por completo la oferta gubernamental y cuestionó la estrategia oficial de cerrar las negociaciones paritarias con tanta anticipación bajo la promesa de un futuro bono de fin de año.
Según señaló, la metodología de pagar incrementos fraccionados en cuotas profundiza el endeudamiento de las familias trabajadoras, quienes deben recurrir compulsivamente al crédito para cubrir alimentos, servicios y salud.
"Nosotros jamás pedimos bono, siempre pedimos un salario real que quede, porque el bono es un pan para hoy y hambre para mañana, no significa nada", sentenció el dirigente.
Asimismo, recordó que el sector acumuló una pérdida de poder adquisitivo cercana al 58% en los últimos años, por lo que un incremento nominal desfasado de la canasta básica —calculada en torno a 1.600.000 pesos— condena a los estatales a la indigencia.
Plan de lucha y paro de 48 horas
Ante este escenario, ATE ratificó un plan de acción directa que incluirá un paro sin asistencia a los lugares de trabajo los días lunes y martes, complementado con movilizaciones provinciales y concentraciones locales.
En el caso de San Pedro, se convocó a una concentración en la Plaza General Belgrano y se anunció una convocatoria amplia a comerciantes, jubilados y otros sindicatos para consolidar un frente común en defensa del salario estatal.