El pasado 3 de diciembre el gobernador Morales junto con el personal de Ordenamiento Territorial y Viviendas celebraban la entrega de 82 casas en el predio carmense.
Tanto el mandatario provincial como el ex ministro de Infraestructura Jorge Rizzotti se encargaban de recordar el deplorable estado de abandono de las unidades previa llegada del radicalismo al poder. Y redoblando la apuesta afirmaban que la entrega de la última tanda de 50 viviendas se efectuaría el día 20 de diciembre, junto con un futuro sorteo de lotes para marzo.
“La gente está preocupada porque les dijeron que ahora salen de vacaciones y recién retoman en enero. Mucha gente estaba dejando de pagar alquileres. Tenían la ilusión de que antes de navidad estarían en su casa” describe el referente vecinal Daniel Valdiviezo.
Pero los beneficiarios de viviendas están “curados del espanto” con los retrasos, la historia de corrupción, irregularidades, retrasos y reactivación ha sido constante durante la última década, independientemente del gobierno de turno.
Las 132 familias vienen peleando desde 2017, año en que se realizó el sorteo pre adjudicatario, notas y protestas fueron presentadas en Casa de Gobierno. A veces el reclamo terminaba por reactivar las obras, otras veces no producía efecto alguno.
Cuando se confirmaron fondos para vivienda vía Legislatura y a principios de agosto las maquinas aceleraron el paso, la ilusión de la vivienda propia volvió a surgir. Hoy un porcentaje de familias goza de un techo, el resto espera con incertidumbre que no se ralentice, otra vez, la construcción.
“Todavía en la lucha, tenemos un retardo muy importante, el gobernador dijo que estaba la plata. Vino hace unos días a entregar 82 viviendas y se comprometío con las 50 restantes antes del 20. No hay paridad en la terminación, hay cooperativas que tienen quien les fie, otras esperan que el gobierno le baje los fondos. La gente de las cooperativas dicen que no les desembolsaron las certificaciones de obra, no sabemos a dónde fue a parar la plata” agrega Valdiviezo.