Cansados de denunciar la situación sin tener respuestas, tomaron la justicia en sus manos. A pesar de ello, nada cambió; hay casi tantos delitos como antes, y quienes denuncian a estos delincuentes son acosados y perseguidos, sin protección policial.
Omar, residente indicó que “soldaditos” de la zona (quienes trabajan para un vendedor) están buscando desde hace días a una persona que los denunció. Lo llamativo es que conocen su nombre y apellido, cuando nadie en el barrio sabe su apellido.
Denunciaron esta y otras situaciones en la Brigada de Investigaciones, pero desconocen si obtendrán respuestas.
“Lo buscan por su nombre y apellido. Sale información. No hay protección a quien denuncia. Y cuando llamamos al 911 no va ni un patrullero”, dijo.
Residentes también afirman que los robos en el lugar se redujeron, pero se continúan abriendo lugares de venta de droga.