Medio siglo de vida y con un gran ritmo de expansión, podría ser la descripción de cualquier miembro de la comunidad educativa sobe la actualidad de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu). El actual rector Mario Bonillo respeta esa visión y se enorgullece de las posibilidades que la educación pública ofrece para con su estudiantado, más todavía en la coyuntura donde se discute la posibilidad de cambiar el histórico modelo de funcionamiento de las instituciones.
La Universidad Nacional de Jujuy "puede ser articuladora del desarrollo provincial"
El rector de la casa de altos estudios visitó Sobremesa (Canal 2) en el marco de los festejos por su 50° aniversario. Con 38 mil estudiantes, la UNJu desea instalarse como la formadora de recursos humanos por excelencia en la zona.
“El festejo corresponde a toda la comunidad jujeña, porque entre vaivenes ha mejorado el cumplimento de su rol. Estamos organizando algunas cosas, actos sencillos pero abiertos, con una lógica cooperativa… Hay lucha de muchos jujeños, quienes saben la importancia de tener una Universidad, formar recursos humanos, investigar, hacer extensión ”, explicó en relación al riesgo que implicaría perder la institución.
La UNJu anunció un concurso para crear la bandera institucional, cuyos trabajos serán recibidos hasta el 06/11. La participación está abierta a docentes, estudiantes y alumnos de la Escuela de Minas. El premio consta de $150.000
A diferencia de lo ocurrido en ámbitos de política dirigencial, puertas adentro de la UNJu el consenso para el bien común resulta orgánico, aún cuando existen diferencias partidarias e ideológicas. Es normal que al momento de elegir autoridades puedan advertirse listas con candidatos ideológicamente antagónicos, un factor tradicional en la idiosincrasia universitaria.
“En todas las instituciones se intentan conciliar propuesta de gestión transversales. Hay otro espacio, el Consejo Interuniversitario Nacional, donde se reúnen los rectores con dos espacios políticamente muy diferentes. Pero jamás se va a una votación, se dialoga hasta llegar a un espacio en común ”, describe el ingeniero Bonillo resaltando que a pesar de ciertas connotaciones, las ideologías no son malas ya que establecen ideas de futuro sólidas.
A modo de crítica Bonillo instó a través de Sobremesa (Canal 2) a recuperar la gimnasia democrática, especialmente en este momento de inflexión electoral y a cuarentas años del último gobierno de facto “la democracia funciona así, se ha ido perdiendo racionalidad en función de lo dogmático… Otra cosa es querer imponer a los palos. Es la trampa de la democracia moderna”, concluyó.
Esa coexistencia puertas adentro, ha permitido el crecimiento de la institución local al punto que equipara números de matrícula otrora impensados, ha ampliando la oferta académica de manera sostenida, abarcando cada vez más territorio y ganando presencia en diversos ámbitos de desempeño gracias a la competitividad de sus egresados.

