Como otros, perdió su casa, pero a diferencia de muchos, la situación la hizo perder las esperanzas de poder otorgarles a sus hijos una vivienda digna, lo que casi termina en tragedia cuando decidió quitarse la vida. Pero no concretó ese impulso, sino que contó todo lo que siente y vive diariamente después de lo ocurrido.
Embed - Desplazada por el tren en Tilcara, perdió su casa y su trabajo: "No se puede vivir así"
“Hasta el día de la fecha no tenemos vida, fuimos olvidados por todos y es triste escuchar en las noticias que dicen que se nos dio una casa, que solo había quedado una familia, cuando no es así. Somos varias familias las que estamos acá sufriendo. Perdí mi casa, mi trabajo, y ahora, con la situación en la que estoy, capaz que llego hasta a separarme de mis hijos, algo que no quiero. Es difícil seguir, y estamos esperando un milagro de Dios”.
Alquileres
“No se consiguen alquileres, y si hay habitaciones para alquilar, no te reciben con niños. Los abuelos de mis hijos dijeron que los mande con ellos, pero no quiero. Nunca pedí nada a nadie, todo lo que tenía lo construí para mis hijos y siempre salí adelante. Nunca tuve que vivir de la política. Me duele mucho la situación por no poder brindarles algo mejor, y separarme de mis hijos no es lo que quiero”.
“Hoy estoy al frente de donde vivía; un vecino me prestó una habitación para vivir. Algunas cosas de la casa que pude rescatar están tiradas. Mis muebles están a la intemperie. Tengo algunas puertas y ventanas, que es lo poco que pudimos rescatar. Donde había construido tenía una sandwichería, kiosco, cuatro dormitorios, baño, antebaño, salón grande y los salones del local. Y pasaron la máquina”.
Considerando el final
“Hubo momentos en que intenté quitarme la vida. Es difícil. Miro a mis hijos y capaz que están con los abuelos y estarán mejor, tendrán techo para vivir, pero no se puede vivir así. La justicia en la provincia no existe. Hacen lo que quieren, siempre pasan por las familias más humildes, las que no joden a nadie, no piden nada a nadie”.
“El año pasado me dieron un espacio público pero después entró una gestión nueva, radical, y hoy no me quieren cobrar impuestos. Estoy a la intemperie. Puede que en cualquier momento me saquen