El encuentro arrancó con Zapla atacando por el sector derecho, siendo protagonista con chuqui Durán que fue el primero que se animó a probar de media distancia.
Respondía Talleres con Miralles, luego de un tiro libre, la pelota le quedó servida y se animó a probar, estaba bien parado el arquero Gómez.
Solis estaba enchufado en el Expreso, en el medio campo robó una pelota y encaró a toda velocidad, asistiendo a Justiniano, llegó exigido y tiró el pase atrás de taco, no pudo conectar maxi López, fue clara.
Zapla insistía por derecha con uno de los jugadores más desequilibrantes, Espinoza tira el centro al área y de cabeza se lo pierde Guaymas, de frente al arco, empezaba a avisar.
Por momentos el partido se hacía ida y vuelta, Galarza fue quien metió un buen pase filtrado para que corra Solis, no llegó, salió a cortar el golero merengue.
A los 32 PT llega la apertura del marcador, Espinoza recibe una pelota con espacio, encara y en el mano a mano eludió al arquero y definió con el arco vacío, un golazo.
En el complemento Talleres salió decidido a empatar el partido, tras una buena jugada colectiva y un excelente pase de Torrejón, se lo pierde Justiniano en el área chica, remató incómodo, apenas desviado.
Talleres insistía por el sector izquierdo, buen desborde de maxi López centro al área que termina sacando Santillán.
Cuando parecía que estaba al caer el empate, apareció maxi Vargas para rematar de media distancia y clavarla en un ángulo, fue un golazo.
El merengue ganó muy bien, de principio a fin fue superior, desplegó buen fútbol y fue más inteligente para afrontar la final. La paciencia es una gran virtud de este equipo que levanta la copa por primera vez en la historia.