El hecho ocurrió días atrás por la tarde, cuando la víctima se encontraba en su lugar de trabajo y mantuvo una conversación por teléfono durante algunos minutos. Al terminar, notó que su mochila había desaparecido, conteniendo dinero en efectivo, anillos de plata y documentos personales.
Al consultar con otros puesteros, ninguno observó el momento del hurto, lo que permitió que los sospechosos actuaran sin ser detectados.
Horas más tarde, alrededor de las 19, la mujer se dirigió a la Seccional 17° para presentar la denuncia formal.
En su relato detalló que en la mochila había 11 mil pesos, 150 bolivianos (aproximadamente 32 mil pesos) y cinco anillos de plata valuados en 250 mil pesos, además de documentos personales.
El episodio dejó en evidencia cómo un breve descuido puede ser suficiente para que los delincuentes actúen, generando pérdidas económicas y afectando la sensación de seguridad de los comerciantes en la zona.