El hecho se registró días pasados por la tarde, cuando la mujer accedió a una publicación en redes sociales que ofrecía supuestos descuentos en combustible vinculados a una conocida empresa petrolera.
Tras ingresar a un enlace y completar algunos datos básicos, la víctima recibió una videollamada por WhatsApp de un hombre que se presentó como operador de la firma.
Durante la comunicación, el estafador le ofreció renovar una tarjeta de beneficios y le envió un link, el cual fue clave para concretar el fraude. Si bien la mujer interrumpió la conversación al notar pedidos sospechosos, el daño ya estaba hecho: su teléfono fue hackeado y los delincuentes accedieron a sus aplicaciones bancarias.
Horas después, al intentar operar en un cajero automático, la damnificada descubrió que le habían sustraído 1.000 dólares, además de tomar préstamos a su nombre por montos de 12,5 millones y 8,7 millones de pesos
Con ese dinero, los autores realizaron la compra de divisas extranjeras y efectuaron transferencias a distintas cuentas, vaciando por completo sus fondos.
Desbordada por la situación y al verse comprometida con una deuda millonaria que nunca solicitó, la mujer se presentó en la Seccional Nº 11, donde radicó la denuncia por una estafa que asciende a más de 21 millones de pesos, uno de los casos más resonantes registrados en la zona bajo esta modalidad de fraude digital.