- El punta de 23 años de edad será el segundo refuerzo del mejor equipo del fútbol argentino.
- El primero fue Ramiro Funes Mori que ya firmó su contrato.
- River comprará el 100% del pase en unos u$s 5.000.000 con una plusvalía que les quedará a los tanos por una futura venta.
Colidio será jugador de River
El campeón argentino y el Inter sellaron el pase del delantero que salió de Boca y viene de Tigre: en las próximas horas se hace la revisión médica y firma un contrato largo.
Una vez que el equipo de Micho dio la vuelta olímpica, se aceleró una negociación que ya estaba cantada con el Inter: con un contrato prearreglado entre River y el futbolista que alcanzará las cuatro temporadas (con detalles que por estas horas terminan de pulirse y que no complicarán el cierre de la operación), sólo quedaba que los dos gigantes se dieran la mano, algo que iba a ocurrir: desde Núñez ya conocían por los allegados al delantero las pretensiones del Neroazzurro, que ya le había fijado un precio de venta de cinco millones de dólares a Colidio cuando Salernitana, Toluca y Boca lo fueron a buscar anteriormente. Ahora, los dos clubes se están intercambiando los contratos por una transferencia en la que River comprará el 100% del pase en esos u$s 5.000.000 con una plusvalía que les quedará a los tanos por una futura venta.
En ese sentido, desde el círculo del futbolista aseguran que el Xeneize nunca fue una opción: más allá de que no tiene un mal recuerdo de su etapa formativa en el que a partir de ahora será su clásico rival, el rubio prefirió esperar a River. Por los modos de negociación (el CABJ nunca le hizo saber su interés al jugador y presionó mediáticamente desde su acuerdo con Inter hasta que Riquelme llamó al propio Colidio), por las perspectivas para relanzar su carrera con mejores posibilidades de reventa y especialmente por el proyecto deportivo de un River donde, imagina, podrá destacarse insertándose en un equipo que tiene claro a lo que juega. Por todo eso, el delantero agradeció pero desestimó el llamado de Román y la posibilidad de volver al club que lo vendió en cerca de u$s 8.000.000 cuando apenas hacía sus primeras armas en Reserva.
Y ahora, claro, a Colidio se le abre otro panorama. Entrenándose con un profe en Buenos Aires después de algunos días en Rafaela (donde fue reconocido por Atlético, su club de origen incluso antes de llegar a Boca), Colidio sabía que de un momento a otro podía recibir el llamado con la confirmación de su venta, que finalmente llegó. A partir de allí, en las próximas horas le reservarán turno en la clínica Rossi para realizarse una revisión médica que aún no se hizo y firmar un contrato cuya cláusula de rescisión se fijará en 25 millones de euros que ascienden a 30 M en los últimos diez días de cada mercado de pases argentino.
Después, sólo quedará conocer a sus nuevos compañeros y ponerse a las órdenes de un Demichelis que lo piensa como una pieza clave para una Copa Libertadores que está a la vuelta de la esquina: al DT no sólo le gusta su técnica y su perfil humano, sino también la funcionalidad que puede aportar un futbolista que jugó de nueve clásico, de segunda punta, de extremo y hasta de interior en su breve paso por el fútbol belga. Con un Matías Suárez que hace rato no da demasiadas garantías físicas, las de Colidio eran características que el cuerpo técnico consideraba necesarias para reforzar al campeón.

