Una vecina sufrió la sustracción de sus pertenencias del interior de su auto y, en cuestión de minutos, se convirtió también en víctima de una estafa bancaria.
El episodio delictivo se registró sobre la calle Puerto Deseado. La damnificada había dejado estacionado en la vía pública su automóvil Volkswagen Gol Power y, al regresar al rodado, constató con amargura que autores desconocidos le habían sustraído un bolso de valor.
Entre los elementos robados se encontraban prendas de vestir, documentación personal, la suma de $50.000 en efectivo y una tarjeta de débito de su banco.
La audacia de los malvivientes no se detuvo con el hurto. Demostrando una alarmante rapidez para cometer ilícitos, los ladrones se dirigieron inmediatamente a un conocido local comercial.
Apenas 45 minutos después del robo, la víctima recibió una notificación en su teléfono celular que le advertía sobre una compra realizada en dicho comercio por la suma de 100.000 pesos.
Al percatarse de que estaban utilizando sus cuentas, la mujer desconoció la transacción de inmediato y se comunicó con urgencia con la entidad financiera para proceder al bloqueo de la tarjeta de débito.
La denuncia formal fue radicada ante el personal policial de la Seccional Nº 51, unidad que quedó a cargo de las actuaciones investigativas. Hasta el momento, las autoridades trabajan para establecer la identidad de los autores del hecho bajo la carátula de hurto y estafa con tarjeta bancaria.