- En San Pedro, trabajadores campesinos que antes sufrían sequías hoy lamentan la pérdida de sus sembrados por las tormentas y crecientes de ríos.
- Exigen ayuda del gobierno y afirman que, por sus condiciones, tendrán que “empezar de nuevo”.
Lo últimos años no fueron los más beneficiosos para los pequeños productores agropecuarios de la provincia; cuando no sufrían los embates de los impuestos tenían que soportar y sobrellevar los efectos de la más terrible sequía de la última década. Y cuando pensaban que todo estaba controlado, las tormentas y consecuentes crecidas de ríos y arroyos arrasaron sus sembradíos.

