Tiene siete hijos y todos los días sale a trabajar para darles de comer. Tiene siete hijos y todos los días sale a trabajar para darles de comer.
“Me levanto a las 5 de la mañana, preparo mis cosas y en el cole de las 6 me voy al Remate. Preparo el tamal, la humita, muelo para armar y hago cocer hasta las 10 de la mañana y salgo a vender. También hago empanadas y en invierno empiezo a hacer tortillas a la parrilla”, contó la señora.
Este es mi ingreso y mi forma de trabajar. Este es mi ingreso y mi forma de trabajar.
“Críe a mis hijos vendiendo, vendía por etapas, ahora trabajo mucho más. Cuando me dejaron sin trabajo dije me pongo a vender y salgo todos los días. Me siento bien al tener contacto con la gente”.
Les costó mucho a mis hijos mi situación, pero yo dije que tengo que salir adelante por ellos. Aprendí que cuando se quiere, se puede. Les costó mucho a mis hijos mi situación, pero yo dije que tengo que salir adelante por ellos. Aprendí que cuando se quiere, se puede.
Sin dudas, su vida es un reflejo de la cultura del esfuerzo. Hace poco pudo terminar el secundario y ahora anhela un sueño más: ser seguridad privada.
“He terminado el secundario, vine a dedo, en moto, como sea porque no había colectivos a esa hora, pero tenía que venir al colegio”.
Ahora quiero seguir estudiando, mi sueño es ser seguridad privada. Eso es lo que a mí me gusta, fue el sueño de toda mi vida y quiero cumplirlo, por lo menos tener el título.