Como si el contexto actual no fuera complicado, una comerciante informal de la zona de la vieja terminal denunció que la Municipalidad la quiere desalojar.
Se trata de Doña Angélica, quien comercializa bollos a las afueras del mercado ubicado en calle Zegada. La vendedora ambulante dice padecer una discapacidad y que esta es su única fuente de ingresos, lo que le genera angustia y temor.
Continúa la preocupación de Doña Angélica
Agustina, sobrina de la damnificada, aseguró tener todos los permisos municipales al día. Incluso mencionó que cumplieron con el último empadronamiento que realizó la Municipalidad hace pocos meses, donde figura específicamente la calle llegada como su lugar de trabajo.
Expuso que su tía padece epilepsia y problemas de movilidad, por lo que teme que el estrés de la situación o el tener que quedarse en su casa sin trabajar “la terminen de enfermar”.
Según relató la joven, le pidieron que abandone el lugar y se traslade a la vereda de enfrente, alegando que el espacio que ocupa está "en juicio" o ya asignado a otros vendedores. Ante ello, acusó que la directora de Control de Espacios Públicos no les da soluciones y que incluso le habrían prohibido la entrada al municipio para seguir reclamando.
“Este es mi lugar y no quiero dejar el espacio... aquí era todo pelado, no había nada de negocios cuando yo vendía en canastita. No puedo vender y es mi único laburo. Estoy acostumbrada a vender mi bollo”, expresó conmovida y entre lágrimas doña Angélica.