Adolfo Mamaní es docente en la región y recordó que después de 31 días de reclamos y distintas formas de protesta aun no tienen soluciones al problema que originó el conflicto (tal vez en toda la provincia): el aumento de sueldo para educadores de todos los niveles.
Escuelas de la Puna: 31 días de reclamos por abandono y desinterés
Con el tiempo, a esa protesta se unió la del rechazo a la reforma parcial de la Constitución y a los docentes que protestaban en la ruta se unieron miembros de comunidades aborígenes y organizaciones sociales.
Mamaní dijo que plantearon estas y otras problemáticas en incontables congresos, reuniones y encuentros paritarios, pero sin obtener respuestas.
El recorte de alimentos y el estancamiento del monto económico invertido por estudiante en comedores de escuelas albergue son otras cuestiones que los ocupan; “los que trabajamos en escuelas con comedores conocemos la realidad de los chicos que son de muy escasos recursos, y las escuelas con albergue suplementan la alimentación”.
El estado edilicio de establecimientos escolares de la región tampoco parece tener soluciones: baños rotos, climas muy fríos y escuelas sin calefacción parecen ser comunes en la Puna.
“Tenemos infraestructura en muy malas condiciones, climas crudos, y nunca vimos colocar una estufa en escuelas de campo".
Los registros de grado y otros documentos necesarios para el registro y control de alumnos y funcionamiento de las escuelas no llegan a comienzos del ciclo lectivo, sino en junio o julio, de acuerdo a Mamaní; “antes del paro recién recibimos registros de grados y otros insumos para control y estadística. No se dan respuestas”.