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Piden juicio oral para los presos jujeños que estafaban desde el Penal de Alto Comedero

El fiscal federal Franco Picardi dio por cerrada la investigación contra los cuatro internos acusados de usurpar la identidad del juez Horacio Rosatti. Afrontan penas de hasta 10 años de prisión.

  • Cierre de investigación: El fiscal Franco Picardi pidió juicio oral contra cuatro presos.
  • Modus operandi: Usurpaban la identidad de Horacio Rosatti para estafar y extorsionar.
  • Maniobra delictiva: Solicitaban dinero a familiares de detenidos bajo falsos pretextos.

Un exhaustivo requerimiento de elevación a juicio presentado en los tribunales federales marcó el cierre de la instrucción penal sobre la trama delictiva que operaba dentro del Establecimiento Penitenciario N° 7 del barrio Alto Comedero.

La banda, integrada por reclusos condenados por delitos graves, utilizaba el nombre y la investidura del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, para ejecutar estafas y extorsiones a familiares de personas detenidas en distintos puntos del país.

Foto: presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti.

Foto: presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti.

El dictamen fue firmado por el titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5, Franco Picardi, ante el Juzgado Federal N° 12, subrogado por el juez Julián Ercolini. La acusación recayó de manera directa sobre Cristian Mariano Ariel Acho (38), Ramón Atilio Ríos (40), Sebastián Ariel López (31) y Walter Rodrigo Vargas (32). Los cuatro alojados en el penal jujeño cumplen sentencias previas por homicidio simple, tentativa de homicidio, robo y hurto.

La maniobra de suplantación y el engaño a comisarías

La investigación judicial determinó que la organización funcionó con base en el presidio jujeño. La operatoria comenzaba con llamados telefónicos a comisarías, unidades de Gendarmería y servicios penitenciarios de provincias como Santa Fe, Chubut, Neuquén, Río Negro y Buenos Aires.

Para concretar el engaño, los sospechosos configuraban perfiles de WhatsApp con la fotografía del magistrado y la denominación institucional del Máximo Tribunal. Al comunicarse con el personal de guardia, se identificaban falsamente como el titular de la Corte o miembros de una supuesta comisión de derechos humanos para requerir nóminas completas de alojados, causas de origen y números de contacto de sus allegados bajo el pretexto de tramitar relevamientos oficiales.

Una vez obtenidos los datos particulares, contactaban de inmediato a los familiares de los internos. Bajo la amenaza o la falsa promesa de otorgar excarcelaciones, exigían transferencias de dinero a modo de "fianza judicial", utilizando alias que simulaban pertenecer a organismos oficiales como podederjudicial.mp. En maniobras paralelas, la banda también engañaba a particulares anunciando premios de vehículos o servicios tecnológicos, cobrando supuestos gastos administrativos que en un solo caso alcanzaron un perjuicio económico de cerca de 10 millones de pesos.

Escuchas telefónicas y el hallazgo en las celdas

Las intervenciones telefónicas dispuestas durante la pesquisa resultaron claves para desmantelar la estructura. En una de las conversaciones grabadas a finales de 2024, uno de los imputados detallaba a una mujer cómo ejecutaban la maniobra desde el pabellón: "Llamamos, pedimos la lista por derechos humanos y después llamamos al familiar a pedir la fianza de un millón a una cuenta fantasma".

Asimismo, los allanamientos concretados por la Policía Federal Argentina en el Sector 1, Pabellón A del presidio jujeño permitieron el secuestro de teléfonos celulares ocultos en los colchones y zócalos de las celdas, tarjetas SIM y biblias que contenían anotaciones con CBU, alias virtuales y nombres de las víctimas.

Calificación legal y sospecha sobre el entorno familiar

El fiscal Picardi formalizó la acusación atribuyéndoles los delitos de asociación ilícita en calidad de miembros, usurpación de autoridad reiterada en ocho oportunidades, estafa y extorsión mediante simulación de autoridad pública, en concurso material. De ser encontrados culpables en el futuro debate oral, los imputados se exponen a penas de hasta 10 años de prisión efectiva.

De forma complementaria, la fiscalía solicitó la extracción de testimonios para convocar a declaración indagatoria a tres mujeres pertenecientes al entorno íntimo de los internos. La Justicia busca determinar el grado de participación de estas sospechosas, cuyos nombres y cuentas de billeteras virtuales habrían sido aportadas para recibir, triangular y retirar los fondos obtenidos a través de los engaños.

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