La resolución recayó sobre Cristian Mariano Ariel Acho, Sebastián Ariel López, Walter Rodrigo Vargas y Ramón Atilio Ríos, considerados coautores de asociación ilícita, estafa, extorsión y usurpación de autoridad.
El engranaje delictivo se basaba en la usurpación de la investidura del máximo representante del Poder Judicial de la Nación, Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema. Los reclusos utilizaban su foto y su cargo en perfiles de WhatsApp para entablar contacto con dependencias policiales, fuerzas de seguridad y unidades penitenciarias, exigiendo información confidencial sobre detenidos y números de contacto de sus allegados con la excusa de realizar relevamientos institucionales.
Falsas fianzas y cuentas fantasma
Una vez obtenidos los datos, la banda se comunicaba con las familias para solicitarles el pago de falsas fianzas o trámites procesales inexistentes por montos de hasta un millón de pesos. Exigían que el dinero fuera transferido a cuentas bancarias presentadas de forma engañosa como oficiales de la Justicia.
Para llevar adelante las maniobras, los acusados ocultaban teléfonos celulares, tarjetas SIM y anotaciones dentro de sus celdas. Durante los allanamientos solicitados en la causa, la Policía Federal Argentina secuestró dispositivos y biblias donde los imputados registraban los alias de pago, números de CBU y nombres de las víctimas.
Escuchas e impunidad dentro del pabellón
Las intervenciones telefónicas incorporadas al expediente expusieron la frialdad con la que planificaban los cobros, al registrarse diálogos donde admitían operar con cuentas fantasma para despojar de dinero a los allegados de los reclusos. La investigación determinó que el grupo delictivo funcionó de manera ininterrumpida desde noviembre de 2024 hasta el 30 de octubre de 2025.
El fallo judicial reveló además que las maniobras no menguaron ni siquiera tras los procedimientos realizados por las fuerzas federales a fines de 2024, cuando se incautó el primer teléfono que dio origen al expediente, demostrando la persistencia de la banda en el presidio jujeño.