Fue en ese preciso instante cuando los agentes especializados detectaron un alerta de narcotráfico emitido por la División Procedimientos Externos (DV IRG1), una sección clave destinada al control de riesgos e inteligencia. Ante esta advertencia, se dispuso de inmediato el traslado del rodado para someterlo a una inspección no intrusiva mediante el uso del escáner.
Hallazgo de la droga mediante escáner y peritaje
El análisis minucioso de las imágenes captadas por el escáner reveló una densidad sospechosa localizada a la altura de los zócalos de la estructura del vehículo. Tras una requisa exhaustiva con herramientas específicas, el personal aduanero descubrió diversos paquetes rectangulares ocultos de manera clandestina en el chasis del automóvil.
La sustancia incautada fue sometida a la prueba de campo de narcotest, arrojando como resultado positivo para cocaína de máxima pureza, con un peso total que alcanzó los veintidós kilos ochocientos cincuenta y ocho gramos. Según estimaciones de fuentes cercanas a la investigación, el valor en plaza de este cargamento supera ampliamente los 507 millones de pesos.
Intervención de la Justicia Federal y detención
Tras el exitoso operativo, que contó con el valioso apoyo de efectivos de Gendarmería Nacional pertenecientes al Escuadrón 21 La Quiaca, tomó intervención la Fiscalía Federal de turno. El organismo judicial ordenó la inmediata detención del ciudadano involucrado y el inicio formal de las actuaciones sumariales.
Al imputado se le endilgó el delito de contrabando de importación de estupefacientes en grado de tentativa, encuadrado legalmente en los términos de la Ley 22.415. Las autoridades judiciales continúan con la investigación para determinar posibles redes de complicidad transfronteriza vinculadas a este cargamento de droga.