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Fallecidos de Covid-19: Qué dice el protocolo sobre el manejo de los cuerpos

A raíz de un grave error ocurrido el fin de semana que derivó en la exhumación e identificación de un cuerpo, se hace necesario conocer cómo es el Plan de gestión de cadáveres diseñado por el Ministerio de Ambiente de la Provincia. Por lo hechos acontecidos hay una investigación abierta, aunque desde el gobierno aseguran que el error lo cometió la empresa funeraria.

  • Se inició una investigación por el error en la entrega de un cuerpo a una familia que no era.
  • La provincia tiene un protocolo para el tratamiento de cadáveres diseñado por el Ministerio de Ambiente.
  • Dos familias se vieron afectadas por lo acontecido, una por la desaparición del cuerpo de su pariente y la otra por enterrar a un muerto equivocado.

Durante el fin de semana tuvo lugar un lamentable hecho en nuestra provincia a raíz de la desaparición del cuerpo de un septuagenario fallecido en el Hospital de Campaña, situación que los familiares denunciaron en los medios, ante la falta de respuestas por parte de las autoridades del COE. Tras horas de dolor y conmoción lograron constatar que el cuerpo había sido sepultado por otra familia, también afectada por este grave error.

Aunque se abrió una investigación para conocer en qué parte de la cadena se dio la equivocación, el gobernador Gerardo Morales responsabilizó a la empresa funeraria.

No obstante es oportuno conocer cómo es el protocolo de Jujuy respecto al manejo de los cuerpos de fallecidos en contexto de pandemia.

Dada la alta transmisibilidad e infectividad del virus SARS-CoV-2, el Plan de Gestión de cadáveres diseñado por el Ministerio de Ambiente establece limitar al máximo la manipulación.

Menciona además que el cuerpo debe ser transferido lo antes posible al depósito mortuorio (morgue o cualquier sitio que sea definido como depósito transitorio de cadáveres, previo al tratamiento a efectuar por la empresa funeraria o bien por el estado) después del fallecimiento.

Establece además que "se deberán transcribir los datos de la persona con tinta indeleble en la bolsa mortuoria. Dichos datos estarán presentes en el tarjetón que se completa cuando la persona ingresa al sanatorio/hospital, así como en la pulsera que se le coloca también al ingreso en el brazo del paciente". "Una vez cerrada la bolsa, no debe ser vuelta a abrir por ningún motivo", señala el protocolo.

Respecto a lo que hace al traslado del cuerpo al depósito mortuorio indica que, "luego de finalizado el proceso de preparación y colocación en la bolsa fúnebre del cuerpo, el mismo debe ser trasladado al depósito mortuorio en una camilla de transporte. Allí aguardará a ser retirado para su traslado al cementerio por parte de la empresa fúnebre o bien por personal del Estado asignado a tal fin. Este depósito puede ser la morgue misma del hospital, o cualquier sitio que se disponga para ello de manera excepcional".

"En la morgue del Hospital San Roque se dispondrá de un stock permanente de cinco (5) ataúdes, los que a medida que vayan siendo usados irán siendo reemplazados por personal del Ministerio de Desarrollo Humano. Dichos ataúdes serán utilizados para personas que no tengan cobertura de servicio fúnebre únicamente, ya que para aquellas que si lo tengan el ataúd será provisto por la empresa contratada, quienes procederán a colocar el cuerpo embolsado en los mismos previo al traslado al cementerio".

Plan de Gestión de Cadáveres a Causa de COVID-19.pdf

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