Niños, adolescentes, jóvenes y adultos asisten para recibir asistencia alimentaria en el comedor que, dicho de paso, hace un gran esfuerzo poder contener a más de 100 personas. Incluso las cocineras dijeron que hay una lista de espera de varias familias a las que no pueden alimentar.
Por otro lado, más de 20 personas (hombres y mujeres) realizan talleres de electricidad y por su parte un grupo de mujeres se capacitan en talleres de textilería para contar con una salida laboral. Incluso, ellos mismos lograron realizar algunas obras públicas en el barrio.
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La labor de los referentes
Nuestro medio visitó las instalaciones del FOL para conocer el trabajo diario que realizan. Las cocineras de la organización relataron que hacen "maravillas" para poder alimentar a más de 100 chicos.
"Tratamos de hacer alcanzar aunque sea con lo poco que hay. Notamos aumentos en el precio de la carne, pollo y verduras, no alcanza", remarcaron.
Leonardo Zamudio, del taller de electricidad contó que al curso asisten jóvenes de diferentes edades y realizan tanto teoría como práctica. Puso de relieve que, a pesar de la situación y cambio de gobierno, ellos continúan trabajando y formándose.
"Nuestra meta es hacer que nadie quede atrás. Alrededor de 20 personas se capacitan", indicó.
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Irma Canchi, de textilería, dijo que actualmente nueve mujeres asisten a la sede a formar parte de los talleres. "Hemos confeccionados muchos guardapolvos para el INTI y ahora seguimos trabajando como lo venimos haciendo desde siempre", recalcó.