Ya resulta muy llamativo que el MPA solo haya imputado a una persona por supuestamente infringir normas de la cuarentena.
Es más llamativo, que justamente esa persona imputada, sea hija de un empresario de medios, y que esos medios incomoda al gobierno provincial por el solo hecho de informar.
¿Será casualidad que los críticos del gobierno deban enfrentar permanentemente causas penales?
El mencionado periódico, de propiedad del diputado Rivarola, se muestra como una herramienta útil para amedrentar medios de comunicación independientes y críticos de la gestión gubernamental.
Ocurre que “casualmente”, el Ministerio de la Acusación, aparente verdugo de las más altas esferas del poder local, acusa judicialmente a Natalia Cammuso, hija de Eduardo Cammuso. Otra causa penal a sectores críticos del gobierno. ¿Otra “casualidad”?
En Jujuy, no resulta inusual, que cada vez que aparece una crítica política, aparece una causa penal contra el autor de la crítica. En este caso es todavía más grave, porque se pretende utilizar a una familiar de un empresario de medios, como rehén para silenciar el disenso: una perversa metodología de control muy lejana a nuestro sistema republicano, y muy común en regímenes autocráticos.
Como ciudadanos de a pie, todavía no perdemos las esperanzas de que en nuestra provincia alguna vez haya estado de derecho, y cesen las persecuciones políticas que se han vuelto moneda corriente, y tanto daño hacen.