Embed - Denuncian desinterés y desfinanciamiento en las acciones de género en Jujuy
Giovana Martínez: “Lo primero que falla es el interés político de quienes nos gobiernan para implementar estrategias para minimizar las violencias en general. Lamentablemente, al estar tan naturalizada la violencia sexual, hace mella en el desinterés político y se encargan no solamente de favorecer situaciones como el alcoholismo, el consumo de drogas en los barrios. No hay seguridad, no hay seguridad social, porque no siempre se habla de más policías sino de tener bien iluminadas las calles, no tener descampados, que las mujeres que tengamos rutas seguras de casa al trabajo, a las escuelas y puestos de salud. Los horarios del transporte, que no paren en todas las esquinas, que los recorridos te dejen lejos de tu casa, que no haya buena iluminación. Las calles primarias están bien iluminadas y las segundas sin luz y en malas condiciones, además, que haya descreimiento en las instituciones, que no hablen de situaciones previas al abuso sexual”.
“Hay eventos que favorecen eso; en Carnaval, esas cifras repuntan. Para las Fiestas también. A los momentos en que hay consumo excesivo de alcohol, lo padecemos las mujeres”.
Natalia Aramayo: “las políticas públicas que no están implementadas hace que se incrementen todos los tipos de violencia, y sobre todo la sexual, que es la que queda puertas adentro y muchas veces también se da en la familia, con la pareja, y es muy difícil afrontar eso. Es muy difícil hacer una denuncia y decir “mi propio novio”, “mi propia novia”, “mi propio esposo abusó de mí”, o mi tío, porque me obligó a tener relaciones sexuales. Entre todas debe ser de las más difíciles de afrontar y hablar, además de que no tenemos políticas públicas. Hay otras situaciones de contexto que hacen que esto se incremente: la mala iluminación, el transporte, las fiestas populares, unidas al alcohol, las drogas, y que de esas cosas no se habla. Qué pasa cuando esa niña o mujer quiere hacer la denuncia; realmente hay una contención del otro lado, o juzgamiento de “¿qué estabas haciendo vos, por qué estabas ahí?”
Patricia Bustamante: “uno tiene que contextualizar que tuvimos un fuerte recorte a nivel nacional, que se eliminó el Ministerio de Mujer y Diversidades y eso impacta fuertemente en las políticas públicas, tanto provinciales como nacionales, como así también los discursos de odio hacia las mujeres y la categoría de ideología de género que creció en las escuelas, donde muchas veces no se quiere hablar y los docentes tienen miedo de hablar de educación sexual integral por el miedo a que se los denuncie por transmitir ideologías de género. Los docentes hacen un gran acompañamiento en la escuela y tratan de contener a miles de jóvenes, pero la situación no solo se genera en las escuelas sino que también en los últimos meses se vieron situaciones de violencia abusos, acoso, violaciones a menores, que salen en los diarios y tomamos conocimiento a través de los diarios de lo que pasa en Jujuy”.
“Es alarmante y preocupante que no se tomen medidas y que el gobierno nacional siga negando que existe la violencia de género, la opresión y el patriarcado como un sistema que oprime a las mujeres”.
Andrea Batalla: “todo está directamente vinculado a la falta de políticas públicas. Desde distintos espacios de mujeres dijimos que en Jujuy tenemos legislaciones que no tienen presupuesto específico y en su implementación concreta tampoco están convocadas las organizaciones territoriales, de mujeres y diversidades, para pensar cómo llegan esas leyes que terminan estando en la Legislatura como letra pero no se traducen en respuestas que lleguen concretamente a las mujeres. Eso es algo grave. Los compromisos son compromisos cuando cambia la realidad de la gente, en este caso de las mujeres y diversidades, sino son compromisos de palabra”.
“Creo que nos encontramos en un contexto difícil en donde se legitiman los discursos de odio contra las mujeres, contra las diversidades, donde nos quieren hacer creer que no existen o vivimos en un mundo de igualdad entre mujeres y hombres, y las cifras grafican la realidad: que no vivimos en un mundo de igualdad, que las mujeres estamos en situación de vulnerabilidad producto de la violencia machista. Un aspecto para revisar en Jujuy es la falta de justicia, el tinte profundamente patriarcal que tiene la justicia jujeña, que nunca falla a favor de las mujeres, tampoco sirve como disciplinante para los hombres violentos. Tenemos fallos donde se siguen legitimando esas prácticas de abuso contra las mujeres. No hay política de abordaje integral; en muchos casos de violencia sexual, previamente se ejercen otros tipos de violencias contra las mujeres. Al no haber un abordaje integral, nos encontramos con estas cifras alarmantes y que nos preocupan”.