El deseo de maternar es un tema que la sociedad, en general, excluye de la vida de las personas con discapacidad, por el hecho de pensar que por su situación, la crianza de un hijo o hija es imposible.
El derecho a maternar de las personas con discapacidad
En general suele excluirse a quienes tienen algún tipo de discapacidad de su derecho a querer formar una familia. Desde la Dirección de Discapacidad, Rehabilitación e Inclusión de Jujuy explicaron cómo se debe actuar ante estos casos.
Sin embargo, los acuerdos y pactos internacionales garantizan este derecho a través de diferentes normas.
Es por ello que desde Radio 2, se lo consultó al respecto a Teresita González García de la Dirección de Discapacidad, Rehabilitación e Inclusión del Ministerio de Salud de Jujuy.
La abogada explicó que, sobre todo a las mujeres con discapacidad, se las ve como niños eternos y en consecuencia, las excluyen del derecho a una sexualidad plena. En consecuencia, la maternidad es algo impensado. Una persona en dicha situación tiene todo el derecho a decidir si quiere tener una familia, pareja e hijos.
En ese sentido, señaló que una persona con discapacidad puede, por ejemplo, en caso de no poder procrear de forma natural, puede hacerlo por reproducción asistida y la ley que cubre este derecho debe ser garantizada.
La discapacidad no puede ser motivo de negativa de este beneficio ya sea por el Estado, la obra social o la prepaga.
Por otra parte, mencionó que otra forma de maternar (o paternar) es a través de la adopción. Este tema es más complejo aún por las creencias y mitos que imperan sobre las situaciones de discapacidad. Pero, por el contrario, es también un derecho que la persona tiene y que no hay motivos legales para negar esta posibilidad.
En todos los casos, sea la gestación, el parto o la adopción, va a requerir de ajustes técnicos pensando en que la información o la acción debe ser una decisión de la persona con discapacidad.

