La propuesta turística anunciada con bombos y platillos por el gobierno como una mejora para las localidades de la Quebrada no parece estar teniendo el efecto deseado. Comerciantes y gastronómicos dicen sentirse perjudicados, que los ingresos no fueron los esperados y a todo esto se suma otro problema: los cortes de energía eléctrica se volvieron frecuentes.