Cuando les preguntan las razones por las que concurren a comedores y merenderos la respuesta es siempre la misma: tienen que elegir entre comprar medicamentos o alimentarse. “Al haber un comedor cerca prefieren comprar medicación y comer en comedores o merenderos; hay personas que retiran su merienda y esa también es su almuerzo del día siguiente. La pobreza es mucha”.
"Cada vez más adultos mayores concurren a merenderos y comedores jujeños"
También recordaron que desde el gobierno les indicaron recibir solamente a 120 niños por comedor o merendero, “pero es imposible que le cierres la puerta a un niño y le digas que no podés darle un plato de comida. Ni a un niño ni a un abuelo”.
Por semana, y reconociéndoles solo la asistencia de 120 niños, reciben del gobierno 20 kilos de pollo, arroz, 10 kilos de papa, 8 kilos de cebolla, 8 kilos de zanahoria y dos botellas de 900 cc. de aceite.
“Las encargadas tienen que vender empanadas o bollos los fines de semana para poder tener dinero extra y comprar cosas necesarias”, agregaron.
“Desde el Ministerio de Desarrollo Inhumano no recibimos nada, con la ministra no se puede dialogar, nos cerró la puerta hace más de tres años. Nos atiende el secretario Carlos Toconás, con quien acordamos la asistencia con mercadería seca para comedores este año, pero solo nos la trajeron dos veces: 10 kilos de arroz y 10 kilos de fideos”.