Los usuarios fueron los más perjudicados por las medidas de fuerza anunciadas desde la UTA, sindicato que también está cuestionado luego de la última elección de autoridades.
Recuento del conflicto
Todo comenzó el martes a la tarde, cuando por falta de pago de salarios a choferes de diversas empresas, se decidió un paro del servicio de corta y media distancia desde el martes, trayendo las molestias esperadas y una sobredemanda de taxis tanto en el ámbito urbano como interjurisdiccional.
El miércoles se restableció el servicio pero solo fueron pocas horas de calma: el jueves antes del mediodía se informó, también desde la UTA, que habría un nuevo paro desde las 15:00, que se concretó hasta el final de la jornada sin que haya habido profundización en las negociaciones.
Los pasajeros se vieron nuevamente afectados, y en ese contexto surgieron los interrogantes acerca de la validez de las medidas de fuerza, que fueron anunciadas por el gabinete de Sergio Lobo aunque otros referentes, entre ellos Santiago Vilte, candidato de Lista Azul, se adjudican la conducción de la seccional jujeña de la Unión Tranviarios Automotor.
Por estas horas, los usuarios esperan que el servicio se normalice completamente y se atraviese el fin de semana largo sin mayores novedades.