El Carnaval de la Quebrada, suele ser un atractivo turístico de los más convocantes en la provincia. Para estas fechas, una multitud llega desde diferentes puntos del país y el mundo para presenciar las espectaculares diabladas.
El momento más esperado es el “sábado de desentierro”, cuando en cada mojón se procede a desenterrar el diablo que en algunas localidades toma la forma de Pujllay. Así a lo largo de nueve días los deseos reprimidos se liberan y durante el festejo la gente se permite embriagarse sin recato.
El diablo del carnaval está suelto y le pide a todos divertirse. Entre talco, espuma, papel picado y serpentina, las personas ocultan su identidad, así como también lo hacen los diablos del carnaval.

