Desde hace meses y años, los reclamos de los vecinos no tienen respuesta, las obras quedaron paradas, y la situación social y económica se ha agravado notablemente. Sin embargo, ahora, en pleno siglo XXI, vemos como el gobierno intenta crear una realidad virtual con anuncios de último momento sobre obras que, en muchos casos, ni siquiera tienen un avance concreto.