“Si vamos, se nos escapan los presos”
Esa fue la insólita respuesta que recibió una vecina del barrio Mariano Moreno, cuando solicitó ayuda de la seccional Nº30, que suma críticas por su ineficacia.
El barrio Mariano Moreno es uno de los sitios de la Capital de Jujuy que históricamente sufre el avance de malvivientes.
Sectores como la avenida Perú, y su plaza central, ubicada frente a la escuela primaria Nº100, Francisco de Argañaráz, suelen ser el espacio de concentración de potenciales delincuentes que atacan a quienes circulan por la zona.
A pocos metros de la plaza se ubica la seccional de policía Nº30, con jurisdicción para intervenir, que suele ser blanco de las críticas de los vecinos por su pasivo despliegue: en ciertas horas, Moreno parece una zona liberada.
La dirigente vecinal, Ester Cuevas, fue la última (pero no la primera) en expresar su malestar, frente a una insólita respuesta recibida cuando requirió la presencia de los efectivos.
“Hace poco se realizó un acto en la escuela Argañaráz y había gente tomando en la plaza”, introdujo la vecina. El comportamiento irrespetuoso de los individuos, según la descripción de Ester, mínimamente, se asemejaba a una contravención, cuando no a la comisión de delitos.
Sin embargo, cuando exigió la presencia de la policía se llevó una sorpresa. “Llamé al 911, que nos derivó a la comisaría de Moreno, y allí nos dijeron: si vamos se escapan los presos, porque acá no queda nadie”.
No es la primera vez que la seccional 30 de Moreno decepciona a los vecinos por su displicencia. En octubre de 2016, un joven denunció haber sido desfigurado por dos asaltantes, que le exigieron su teléfono celular. Como no lo llevaba consigo, le azotaron una brutal golpiza.
La víctima en aquel momento realizó la denuncia, pero recibió como respuesta la quietud de los agentes. El caso, por supuesto, nunca se resolvió y así se consumó la impunidad. Hechos como este, lamentablemente, se reiteran con exasperante frecuencia.
“La seguridad no ha mejorado para nada, acá los robos siguen”, asegura la dirigente vecinal, que además critica la falta de mantenimiento en los barrios.
“Falta iluminación”, asegura Ester, y explica que el problema es una combinación de factores: el débil alumbrado convive con cortes recurrentes de la empresa prestadora del servicio. “Cortan la luz cerca de las 22 hasta las 02 am, y a la mañana hay luz hasta las 10 u 11”, cuenta con resignación.
Así, uno de los barrios más antiguos de San Salvador de Jujuy vuelve a ser noticia, como lo es periódicamente, por el hartazgo de sus vecinos.

