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Qué pasó con la vacuna Sputnik V producida en la Argentina

Actualmente el laboratorio Richmond cuenta con un stock de 1 millón de dosis disponibles y no está produciendo nuevas partidas debido a la mejora de la situación epidemiológica.

Según los informes periódicos que publica el Ministerio de Salud de la Nación, en la Argentina siguen cayendo -semana tras semana- los casos diarios registrados de COVID-19. Esta tendencia continúa desde hace ya casi 3 meses y una de las razones centrales de este fenómeno es la alta cobertura de vacunación contra el coronavirus. La Argentina cuenta con niveles de cobertura del 89,4% en población general con primera dosis, y del 80,5% con esquema completo (2 dosis).

Las estadísticas oficiales muestran que para principios de abril la campaña sumó un total de 117.377.105 dosis de los diferentes laboratorios proveedores recibidas desde el inicio del Plan Estratégico de Vacunación contra el SARS-CoV-2.

De ese total, 14.683.210 corresponden a Sputnik V importadas desde Rusia (10.490.055 dosis del componente 1; y 4.193.155 del componente 2), y 6.296.125 a Sputnik V producidas en la Argentina por el laboratorio Richmond (1.634.875 del primer componente y 4.661.250 del segundo).

Argentina cuenta con 20.979.335 dosis de la vacuna rusa, el 70% de un total de 30 millones de dosis que el país acordó con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF por sus siglas en inglés). Esto significa que aún restan por entregar al Ministerio más de 9 millones de dosis.

Justamente, la campaña de vacunación argentina había comenzado en diciembre del 2020 y se inauguró con un lote de 300 mil dosis de Sputnik V arribadas en avión desde Rusia. Lo llamativo es que pese a su comprobada y alta efectividad en materia de prevención de internaciones y muerte, esta vacuna fue la que más debate público y social generó en el último año y medio. Entre otras cosas, por las demoras de Rusia en hacer entrega de las dosis y la postergada aprobación para su uso de emergencia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En febrero de 2021 el laboratorio argentino Richmond cerró un convenio con el RDIF para producir la vacuna Sputnik V en la Argentina. El acuerdo implica una inversión de US$ 60 millones y la posibilidad de exportarla a otros países. En esta primera etapa, se realiza en nuestro país la formulación (envasado) del principio activo de la vacuna que se importa desde Rusia, hasta finalizar el proceso de transferencia tecnológica.

Tras la invasión de Rusia a Ucrania y la demora de la OMS, ¿qué pasará con la Sputnik V producida en la Argentina?¿sigue el proyecto de fabricarla íntegramente acá y convertir al país en un exportador de esta vacuna? Te lo contamos en esta nota.

Hay stock disponible

El diario Chequeado consultó al laboratorio Richmond desde donde explicaron que actualmente “debido a la significativa disminución de casos de COVID-19 y a la existencia de stocks en el Gobierno, el Ministerio de Salud de la Nación no tiene -por el momento- la necesidad de comprar nuevas dosis de vacunas, incluyendo la Sputnik V”. Y agregaron que “en la medida que esta situación se revierta, Richmond adecuará su ciclo productivo para satisfacer esta potencial nueva demanda”.

Con respecto a la firma de nuevos contratos de vacunas contra la COVID-19, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, sostuvo en una conferencia de prensa con la Red Argentina de Periodismo Científico: “consideramos que actualmente contamos con suficiente stock asegurado para ofrecer los refuerzos necesarios en función de la situación pandémica actual y lo que se recomienda internacionalmente en materia de protección”.

Desde el laboratorio Richmond recordaron que el objetivo actual de la empresa “está puesto en la finalización del proceso de transferencia de tecnología para inaugurar nuestra nueva planta de fabricación de productos biotecnológicos, incluyendo la Sputnik V, y contar con la posibilidad de lograr su proceso de fabricación total en Argentina, para no depender en el futuro de envíos de partidas desde el extranjero y poder suplir adecuadamente la demanda pública y privada”.

Una vez finalizado este proceso, Richmond tendrá la posibilidad de exportar vacunas a la región en la medida que la pandemia persista en alguna de sus formas. Cabe recordar que en febrero último la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó el registro de la vacuna Sputnik V que produce Richmond.

“La importancia de esta aprobación radica en otorgar al laboratorio Richmond la posibilidad de realizar la comercialización de la vacuna de forma directa y permite iniciar los trámites necesarios para obtener su autorización y exportación a otros países”, sostuvo la cartera sanitaria.

La aprobación de la OMS

¿Cómo afecta la demora por parte de los equipos técnicos de la OMS para aprobar esta vacuna y sumarla a las otras que ya cuentan con su visto bueno y pueden ser distribuidas en forma ventajosa mediante mecanismos como el Covax, algo que se trabó aún más tras las sanciones impuestas a Rusia por la invasión a Ucrania?

“Entendemos que existe una demora en la aprobación de la vacuna por parte de la OMS, pero, mientras tanto, el abordar el proceso de fabricación total le permitirá a nuestro laboratorio ir ganando tiempo y llegar a la finalización de la transferencia para el momento en que esté debidamente aprobada por dicho organismo”, indicaron desde Richmond.

Por su parte, el presidente del laboratorio, Marcelo Figueiras, ratificó a Chequeado que actualmente cuentan con abundante stock del producto terminado. “En concreto más de 1 millón de vacunas, que pueden ser despachadas de inmediato si el Ministerio las requiere para continuar con su Plan de Vacunación. Y tenemos también la capacidad de producir nuevas dosis si eso fuera necesario. Sin embargo, como contamos con abundantes reservas, en este momento no estamos fabricando nuevos lotes”, sostuvo.

Figueiras confirmó que el laboratorio continúa completando el proceso de transferencia de tecnología para poner en marcha su nueva planta de elaboración de vacunas y otros productos y aclaró que la guerra entre Rusia y Ucrania no generó ningún inconveniente en ese proceso de traspaso. “Tenemos previsto abrir la planta en el próximo mes de octubre”, aseguró.

Y detalló que “será una instalación diseñada para fabricar media docena de medicamentos y moléculas biotecnológicas de alta sofisticación, entre ellos la Sputnik V. Pero también tendrá capacidad para producir otros productos de última generación, como las vacunas que utilizan la plataforma de ARN mensajero”.

FUENTE: Chequeado.

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