Además, revocó la prisión domiciliaria que cumplía el condenado y ordenó su inmediato traslado al Servicio Penitenciario provincial.
Asimismo, autorizó que una vez firme y consentida la sentencia, se obtengan los perfiles genéticos del condenado a los efectos de su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.
Los hechos
Tres fueron los hechos delictivos por los que G.M.S. fue sometido a juicio acusado por la Fiscalía. El primero ocurrió en el transcurso del año 2017, en los meses previos a las vacaciones de invierno, aproximadamente a las 5 horas, cuando la víctima, una niña de 11 años, se encontraba en compañía del acusado, quien es su padre, en el interior de una vivienda ubicada en San Pedro de Jujuy.
Aprovechando la ausencia de la madre de la víctima, G.M.S ingresó al cuarto de la menor, la levantó y la trasladó a la cama de su dormitorio, donde le efectuó tocamientos en sus zonas íntimas.
Seguidamente la desvistió con la intención de accederla carnalmente, momento en el que la niña se desmayó, ante lo cual el acusado desistió de su accionar.
El segundo de los hechos, sucedió en los primeros meses de 2017, cuando el imputado ingresó al baño donde se encontraba la niña y la obligó a realizarle prácticas sexuales, situación que se repitió en más de una oportunidad en el año 2018 cuando su hija ya contaba con 12 años de edad.
El último delito por el cual fue juzgado G.M.S. sucedió en el transcurso del año 2018, en los días previos a las fiestas de fin de año, cuando la menor tenía 13 años de edad y cursaba el primer año de la secundaria.
El hombre llamó a la niña a concurrir a su habitación y tras ingresar esta al cuarto, la arrojó sobre la cama e intentó accederla carnalmente. La menor se defendió con golpes y patadas y logró escapar del lugar para encerrase en su habitación.