Una labor que evidentemente requiere de vocación por encima de las pretensiones económicas, la comparación con otras actividades populares en el país así lo demuestra. Pero una revisión introspectiva, deja aún peor posicionado a los/las docentes de nuestra provincia.
Teniendo en cuenta datos oficiales publicados por el Ministerio de Desarrollo Productivo de Nación, el salario promedio de los asalariados jujeños calculado durante el último trimestre del año pasado (76 mil pesos) no guarda comparación alguna con el básico de los educadores.
Hasta el momento los recibos correspondientes haberes febrero 2022, sitúan el básico levemente por encima de los $12.000 apenas por encima de un trabajador municipal jornalizado de 8 horas, menos de la mitad de un profesional y casi once veces menos comparado con el último arreglo de la Bancaria.
Solo una batería de ítems algunos no remunerativos ni bonificables, además de la antigüedad (x 10 años) junto a la actualización paritaria ofrecida por el gobierno lograr elevar con máximo esfuerzo hasta los 53 mil pesos, todavía lejos de cubrir la canasta básica total cercana a los 80 mil pesos.