A pesar del escenario, el gobierno aun no logra responder al reclamo de ajuste salarial de distintos sectores de trabajadores jujeños, y el malestar de la dirigencia se manifiesta constantemente, como en las palabras de la referente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Claudia Navarro, quien marcó que un empleado administrativo tiene un sueldo básico de $34.000.
“El básico de un administrativo estaba en $28.000 y subió a $34.000; el resto son conceptos en negro o gris”.
Si participaran de encuentros con funcionarios del gobierno pedirían un salario básico de $100.000 pero no tienen esa posibilidad. Y protestan por la gestión de Carlos Sajama, a quien sienten más cercano al gobierno que a los trabajadores a quienes representa.
“Firmaron un acuerdo de piso salarial de $145.000; por eso enviamos una nota al Secretario General exigiendo que pida paritarias, que se aumente el básico, pero como manda el patrón tiene que obedecer”.
Que los mismos trabajadores se cuestionen por qué no se consiguieron cifras más favorables o se organizó una asamblea para discutirlas muestra “la complicidad de Sajama con el gobierno de Morales. El gobierno de Jujuy está dando orden a los municipios para que los intendentes obliguen a los afiliados a votar por Sajama en las próximas elecciones”, sostuvo.