Con las primeras tormentas del año, residentes de las calles Petronila Castro y Delfina de Santibáñez quedaron completamente aislados y tuvieron que accionar por su cuenta para despejar las calles y poder salir de sus casas.
En el espacio denominado Loteo Chalchalero vienen pidiendo obras desde 2009 y obtuvieron una insólita respuesta del municipio: "no pertenecen al ejido municipal", les dijeron.
En otro punto del mismo sector barrial capitalino expuso sus necesidades: calles que desaparecen con cada lluvia, falta de seguridad y escasa iluminación.
Calles destrozadas e inundadas con cada lluvia
María, vecina del lugar señaló: “Somos cinco manzanas donde cada vez que llueve viene con todo la tormenta y las calles quedan destrozadas, los chicos y las familias no pueden salir de las casas y no tenemos solución. Llamamos a Obras Viales y ninguno viene, no podemos estar yendo y viniendo al edificio municipal y queremos una solución. La primera tormenta fue en diciembre cuando desbordaron los canales y había una maquina pero el trabajador dijo se acabó mi horario y no hizo nada”.
Susana, otra residente, agregó: “Las veces que baja el agua soy una de las que se inundan y no se puede arreglar. Las veces que pedimos máquinas y no vienen, es feo vivir acá, nos sentimos olvidados y no sabemos a quién recurrir ya. Hace 15 años estamos acá y todas las veces que llueve nos pasa esto de quedarnos sin calles”.
Inseguridad y falta de iluminación
Otra mujer que habita en el lugar expuso más necesidades que deben atravesar a diario: “Seguridad no hay, no vienen los policías. Si hay un problema vienen un ratito y se van. Iluminación no hay, y para colmo hay un predio donde se juntan a tomar. Necesitamos más seguridad para acá, que nos arreglen las calles, que se acerquen y vengan a ver”.