En la descripción de los videos de todas las personas que participaron de la música, pueden encontrar un link creado por médicos sin fronteras específicamente para este proyecto, en donde se puede hacer la donación.
"A Alejandro Lerner en Los Ángeles gracias a su socio, yo estaba conociendo el lugar y pude conocerlo, para mi fue maravilloso, siempre los admiré, fue un encuentro único. En Los Ángeles lo conocí, charlamos de música, y una vez en Argentina cuando ya estaba por empezar la cuarentena empezamos a proyectar esta canción, y el se lo presenté a él y le gustó, el proyecto arrancó el primer día de cuarentena".
En proyecto trabajaron chicos de Argentina, España, Portugal, Palestina, Rusia, Francia, Corea, India, Israel, Italia, Estados Unidos, y Alemania; "fueron 12 países, fue increíble" dice Lucas.
En este problema global, estaba bueno que hablemos el idioma que todos entendemos que es la música. En este problema global, estaba bueno que hablemos el idioma que todos entendemos que es la música.
"Ya habíamos terminado el proyecto, y dijimos que estaba hermoso y como podíamos ayudar para que esta canción sirva a alguien, y se nos ocurrió entre todos: Médicos sin fronteras; le presentamos el tema y a ellos les gustó, y le dimos para adelante".
"Grabar a distancia, con teléfonos distintos, fue un trabajo de hormiga, si bien puede sonar bien no es lo mismo que un micrófono. A algunos los contacte por Instagram, otros mediante por Solanas a quien le agradezco muchísimo, otros chicos me los recomendaban los mimos que cantaban, por ejemplo la chica de España me recomendó a su amiga de Portugal, fue un gran trabajo".
"El proyecto nos llevó casi tres meses, debo agradecer a los chicos que pusieron np solo la voluntad sino tambien la gran predisposición por su tiempo".