Fernando Otarola, Emir Faccioli, Diego Lopez, Alvaro Cazula, Lucas Perez Godoy, Mauricio Sperdutti y Joaquin Quinteros, siete piezas de las cuales 6 fueron titulares el último partido de la era Sialle, estos dejaron Jujuy por una oferta concreta o por el simple hecho de probar suerte en otro destino.
Hoy la base se sostiene con jugadores que mantienen un vínculo contractual (Di Fulvio, Antunes, Cosaro, Juárez, García, Gatti, Bellegia, Ortigoza, Rosa, González, Lobo y el lesionado Yabale) un grupo de jugadores juveniles (Garzón, Barro, Nallim, Madelón, Maidana, Córdoba, Chiozza, Mansilla, Soruco, Marcial, Velázquez, Jerez y Mendez) algunos de ellos con buena proyección que pretenden dar el salto de calidad durante la próxima temporada. La única incorporación en Papel Noa por estas horas es la del defensor boliviano Andensor Rey Salinas mientras se espera que arranquen el lunes 10 de enero el defensor Facundo Rizzi y el volante Axel Abet.
La idea de Cristian Molins era otra al momento de tomar las riendas de este Gimnasia, primero mantener una base del 90 % del plantel anterior con jugadores que él conocía casi a la perfección, sumar en algunos puestos claves y encarar el campeonato con la alternativa de los juveniles, pero hoy el panorama cambio radicalmente. El santafesino y su cuerpo técnico tendrán una doble misión; amalgamar la base con las incorporaciones y afinar cada línea para poner en cancha su mejor once que por lo pronto será el próximo domingo 16 de enero ante el Mitre de Cacho Sialle.