Puesta en escena para agasajar al periodismo militante
Lo burdo y lo grotesco son moneda corriente en nuestros días. Nadie escapa a presenciar escenas y escuchar mensajes que ofenden nuestra inteligencia y nos obligan a reflexionar sobre la provincia que vivimos y la que viviremos.
Lo grotesco toma otra significación cuando proviene de las autoridades gubernamentales, aunque es digno de destacar que el régimen fellnerista ya nos tiene acostumbrados a espectáculos tan delirantes que ni siquiera la imaginación del gran Gabo logró plasmar en sus Cien Años de Soledad.
La última puesta en escena fue ayer, cuando el Gobierno con motivo del Día del Periodista, “rindió homenaje a los trabajadores de la prensa”.
Que el Gobierno provincial haga un homenaje a los trabajadores de prensa ya es trastornado, ya que es este mismo régimen el que se niega sistemáticamente a comunicar lo que hace, o cuando lo hace se empeña a hacerlo de manera patética.
Es justamente este régimen, el que homenajeó ayer a los periodistas, el que logró que Jujuy sea el distrito donde más retrocedió la libertad de prensa en los últimos años, según un informe publicado por FOPEA.
Es justamente en Jujuy, donde el gobernador y el vice colocan a su alrededor una infranqueable muralla de custodios que tienen como principal misión frenar cualquier pregunta fuera de libreto.
Fellener y Jenefes únicamente dan entrevistas con aquellos medios que permiten que éstas sean guionadas por el poder político.
Colar un micrófono en medio de la marea de periodistas y preguntar algo no pautado, implica que automáticamente los patovicas comiencen a los empujones a sacar del camino a los periodistas no alineados.
Por supuesto que Jenefes no estaba solo, coló a su lado a Armando Berruezo, un torpe vocacional que tiene una singular aversión por las libertades en general y por la de prensa en particular.
Este régimen, que tiene entre sus personajes fundacionales a Jenefes y Berruezo tiene muchas deudas con los jujeños, pero fundamentalmente nos debe un sistema republicano con calidad institucional.
Ver a estos dos personajes hablar de la libertad de prensa, es tan grotesco como escuchar a la Chancha Ale hablar sobre literatura rusa del Siglo XVII.
Ellos mismos crearon un relato de ciencia ficción que ni ellos lograron creer luego de mas de una década de gobierno. Ahora que el régimen está en sus postrimerias, ojalá que algún día crean un poquito en lo que dicen; ese será el primer paso para hacer una Jujuy más digna.

