Al parecer, esta no es la única problemática que aqueja al establecimiento. La situación edilicia es otra inquietud que tiene la comunidad educativa.
Cristian Pérez, presidente de cooperadora de la institución, dialogó con Radio 2 y expuso que no pudieron avanzar en mejoras de la instalación eléctrica, que ellos compraron, porque no tuvieron la autorización del Ministerio de Educación.
Contó que desde 2024 venían solicitando los trabajos, debido a la antigüedad de la infraestructura y riesgos de seguridad como el tablero principal que se incendió. Al no recibir respuesta efectiva de la cartera, los padres se organizaron y recaudaron casi 5 millones de pesos para cubrir los gastos de la reparación completa del sistema eléctrico, contratando incluso a una persona matriculada.
A pesar de tener los fondos, los materiales comprados y un proyecto detallado, el Ministerio no otorgó la autorización final para iniciar la obra, poniendo trabas burocráticas.
La situación eléctrica es tan grave que el uso de aparatos sencillos como pavas eléctricas salta las térmicas, y el sistema sigue en riesgo inminente de fallo o accidente, advirtió Pérez.
Ante tal situación, la cooperadora decidió vender los materiales comprados para intentar conseguir fondos para otras reparaciones urgentes como pérdidas de agua y grietas en las paredes, sintiéndose solos en el esfuerzo.
Las presentaciones al Ministerio de Educación